¿Qué son las Áreas Marinas Protegidas?
Son Áreas Naturales Protegidas en territorios marinos. En México, las Áreas Marinas Protegidas (AMPs) se clasifican en 9 categorías, cada una con diferentes niveles y enfoques de protección. Entre ellas están los Parques Nacionales, los cuáles tienen regulaciones estrictas que prohiben todas las actividades extractivas en la zona núcleo; y las Reservas de la Biosfera, que permiten actividades reguladas por las comunidades locales, equilibrando la conservación con el uso sustentable de los recursos. Las otras 7 son los Monumentos Naturales, Áreas de Protección de Recursos Naturales, Áreas de Protección de Flora y Fauna, Santuarios, Parques y Reservas Estatales, Zonas de conservación ecológica municipales y las Áreas destinadas Voluntariamente a la Conservación.
¿Cuáles son los compromisos que tiene México?
Gracias al Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal, México se comprometió a proteger al menos el 30% de sus ecosistemas terrestres, aguas continentales y zonas marinas para el año 2030. Este objetivo, conocido como 30x30, esta enmarcado en el Plan Nacional de Restauración 2025–2030, que contempla ampliar las Áreas Naturales Protegidas (ANP) y restaurar los ecosistemas degradados. Cumplir con estas metas es clave para que prospere la biodiversidad marina y aumente nuestra resiliencia frente al cambio climático. Además, en 2025 México ratificó el Tratado de Alta Mar, sumándose al esfuerzo internacional para proteger la biodiversidad en aguas internacionales y promover la creación de nuevas áreas marinas protegidas más allá de las fronteras nacionales.
¿Por qué son necesarias?
México es reconocido a nivel internacional como un país megadiverso. Esto significa que sus ecosistemas, tanto marinos como terrestres, albergan una enorme riqueza de especies de flora y fauna que difícilmente se encuentra en otras partes del mundo. Además, a diferencia de muchos países, México cuenta con la mayoría de los grandes tipos de ecosistemas: desiertos, selvas húmedas y secas, arrecifes, bosques, matorrales, pastizales, dunas, manglares, praderas de pasto marino y bosques de algas. Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) nos ayudan a que prevalezcan estos ecosistemas clave, mantener su equilibrio ecológico y asegurar que su biodiversidad se conserve para las generaciones presentes y futuras.
En FOMARES, junto con otras ONGs y nuestros aliados comunitarios, impulsamos la creación de ANPs principalmente en el ámbito marino. Con esto buscamos asegurar que los ecosistemas de los que dependen las comunidades pesqueras y costeras estén sanos para que puedan seguir siendo una fuente de sustento y bienestar.
Además, los beneficios de un océano sano no se limitan a las zonas costeras. También impactan de forma positiva a quienes viven tierra adentro a través de servicios ecosistémicos como la regulación del clima, la captura de carbono y la protección frente a desastres naturales.

© Bienpesca

© Corey Nevels
Sin embargo, las Áreas Marinas Protegidas enfrentan las siguientes amenazas que deben ser abatidas:
1. Pesca industrial
La llegada de embarcaciones pesqueras de diversas partes del mundo ha provocado la sobreexplotación de la vida marina. Las técnicas de pesca industrial ya han agotado muchos recursos locales, creando una competencia desleal para los pescadores costeros. Esto ha resultado en una disminución drástica de las especies marinas, impactando tanto a las especies comerciales como a la biodiversidad en general. Por ejemplo, en BCS se necesitaría un año entero para que todas las comunidades desde Los Cabos hasta Loreto pescaran lo que una de las embarcaciones industriales extrae en una noche.
2. Minería en aguas profundas
La minería submarina representa una enorme amenaza para los ecosistemas marinos y los mares mexicanos no son la excepción. En particular, en el Golfo de Ulloa (Pacífico Sur de California), donde se plantea el proyecto minero “Don Diego”, que extraería fosfatos del subsuelo submarino muy cerca de las costas de Baja California Sur. El decreto de Reserva de la Biosfera es el único instrumento legal en el ordenamiento jurídico mexicano que prohíbe este tipo de actividades, pero permite que los pescadores artesanales continúen con sus actividades.
3. Turismo no regulado
El turismo no regulado es una amenaza creciente debido a la falta de límites en cuanto al número de empresas turísticas que compiten con los pescadores costeros y los turistas que interactúan de manera irresponsable con las especies.

© Oceana

© Mares de México








